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En el anterior artículo te conté sobre el poder terapéutico de la escritura, si aún no lo has leído pincha aquí. En este, te propongo algunos ejercicios para que empieces paulatinamente con la escritura emocional. Verás que son muy sencillos, que no te llevarán apenas tiempo y que no se necesitan habilidades de escritura artística.

Yo misma he comprobado sus beneficios, entre los relatos que escribo y el libro en el que estoy trabajando, también incluyo ejercicios de escritura emocional. Estos ejercicios me ayudan a calmarme, a ver las cosas con perspectiva, a encontrar soluciones a problemas que a veces se atascan y a conocerme un poquito mejor.

Me lo tomo como un momento para mí, un pequeño ritual, un regalo que me permito cada día. Es mi meditación diaria.

Escribir para cicatrizar

Es fácil ver el potencial de la escritura emocional: después de todo, poetas y narradores a lo largo de los siglos han capturado y descrito la experiencia catártica de poner la pluma en el papel. La gran literatura de tales poetas y narradores de cuentos hace que sea tentador creer que la curación poderosa y el crecimiento personal consiste solo en unos pocos momentos de garabatear.

Sin embargo, aunque escribir para sanar parece tan simple como escribir en un diario, hay algo más de profundidad.

La escritura emocional difiere de llevar un diario en dos aspectos:

  • Escribir en un diario suele ser de forma libre y sin propósito, mientras que la escritura emocional está enfocada a conseguir objetivos concretos y, a menudo, se basa en indicaciones o ejercicios.
  • Escribir en un diario generalmente se enfoca en registrar los eventos tal como ocurrieron, mientras que la escritura emocional se enfoca en pensar, interactuar y analizar las situaciones, pensamientos y sentimientos que el escritor pone en papel.

Pasos para empezar con los ejercicios de escritura emocional

Antes de ponerte manos a la obra con los ejercicios de escritura emocional, sigue estos pasos:

1. Establece una rutina

Reserva en tu agenda un espacio para la escritura, y si es a la misma hora cada día mucho mejor. La constancia es fundamental.

Puedes comenzar escribiendo solo 5 minutos e ir incrementando el tiempo más adelante. 15 minutos de escritura emocional al día son suficientes.

2. Reserva un espacio para ti

Prepara un sitio agradable y tranquilo, donde nadie ni nada te moleste, que sea tu lugar mágico. Puedes poner unas velas, unas flores, incienso…Rodearte de belleza te subirá el ánimo.

3. ¿Cuál es tu objetivo del día?

Piensa en el objetivo que quieres lograr con tu ejercicio: soltar carga emocional, calmar la ansiedad, autoconocimiento, mejorar la autoestima, tomar una decisión, aclararte… Según tus necesidades hay ejercicios de escritura emocional específicos.

Una vez que lo tengas, escríbelo y después reflexiona sobre él: cierra los ojos, respira profundamente y concéntrate.

4. ¿Qué herramientas necesitas?

Coge una libreta bonita, tu bolígrafo o lápiz preferido, una taza de té aromático o café, o simplemente lo que tengas a mano…y ¡a escribir!

Ejercicios de escritura emocional

He seleccionado dos ejercicios de escritura emocional fáciles para empezar. Ten en cuenta que los resultados puede que no sean inmediatos, pero serán mejor de lo que llegas a imaginarte.

Déjate llevar, confía en lo que estás haciendo y sé constante. La meta final no es lo más importe, sí lo es ir consiguiendo pequeños objetivos. Así, disfruta del camino: irás viendo la progresión, tu crecimiento, y cómo las respuesta a tus dudas e indecisiones aparecerán cuando menos te lo esperes.

Mientras escribes, ten en cuenta lo siguiente:

  • No te preocupes sobre qué escribir, solo concéntrate en tomarte el tiempo para hacerlo y prestar toda tu atención.
  • No te preocupes por escribir bien, lo importante es escribir lo que tenga sentido y sea natural para ti.
  • Escribe como si nadie más lo fuese a leer (nadie tiene que leerlo a menos que quieras); esto te ayudará a escribir de manera auténtica.

Ejercicio de escritura emocional: “Alicia y la hora del té”

“Alicia y la hora del té” es un ejercicio de escritura emocional “sin sentido”, ¿por qué?

Porque consiste en escribir durante 15 minutos todo lo que se te pase por la cabeza, sin filtro (igual que en esa fiesta del té con Alicia y el sombrerero loco) . Cualquier pensamiento que tengas, sea del tipo que sea, escríbelo: tus preocupaciones, tus emociones, cómo te sientes en ese momento, qué problema tienes que no sabes resolver, qué te molesta, qué te gusta, qué ruido acabas de escuchar… Todo es válido.

Tenemos unos 60.000 pensamientos diarios y la mayoría son negativos, repetitivos y del pasado. Lo peor es que no nos damos cuenta. Con este ejercicio los vas a identificar, vas a ver cuáles son los que más se repiten. Y al prestarles atención, podrás tomar las acciones necesarias para resolverlos y que vayan desapareciendo.

Si en algún momento durante el ejercicio te sientes bloqueado, escribe: no sé qué escribir, y repítelo hasta que se te ocurra algo.

Y aunque haya dicho que es un ejercicio “sin sentido” porque vas a escribir un batiburrillo de cosas sin conexión, por otra parte, tiene mucho, mucho sentido. Y es que, “Alicia y la hora del té” engloba varios beneficios: te ayudará a tomar decisiones, a generar ideas, a eliminar carga emocional, ansiedad, a detectar esos pensamientos repetitivos que te atormentan, a conocerte mejor. Todo lo que tienes dentro se irá imprimiendo en las hojas que escribas.

Puede que las primeras veces que lo hagas, al terminarlo tengas una sensación de no satisfacción o  de que lo has hecho mal. Nada más lejos de la realidad, irás cogiendo el gusto a escribir y cada vez te resultará más sencillo. Los beneficios llegarán, tranquilo. Limítate solamente a hacer el ejercicio y desapégate del resultado. Espera con confianza y ¡verás!

Ejercicio “Si yo fuera millonario”

El dinero no hace la felicidad, eso lo tenemos muy claro. La felicidad son momentos y para lograrla hay que tener una actitud positiva en la vida: ver el vaso medio lleno.

Esto no quita para que podamos disfrutar de los bienes materiales que nos ofrece el dinero, ambas cosas son compatibles. Seguramente hayas fantaseado más de una vez con la idea de “si me tocase la lotería… haría esto y lo otro”.

Bueno, pues de lo que trata este ejercicio de escritura emocional es de identificar y enumerar todo lo que nos hace feliz. Y es más fácil detectarlo visualizándonos con una cuenta bancaria a reventar, porque esa es la mentalidad de la sociedad en la que vivimos.

Empieza a escribir esta frase y acábala: “Si yo fuera millonario…” Ejemplo:

  • Si yo fuera millonario viviría un mes en Islandia.
  • Si yo fuera millonario organizaría una cena semanal muy especial con mis amigos o seres queridos.
  • Si yo fuera millonario no me perdería ni una puesta de sol en verano.
  • Si yo fuera millonario me compraría una casa de madera en medio del bosque.

Intenta no centrarte exclusivamente en todo lo que te podrías comprar, sino escribe también todas las actividades que podrías hacer sin ninguna restricción.

Puedes cambiar la frase por otra

Si no te sientes cómodo con la frase porque no ves el dinero como un impedimento para hacer lo que te gusta, cámbiala por: “ Si tuviera todo el tiempo del mundo…”

  • Si yo tuviera todo el tiempo del mundo me iría a Australia a cuidar Koalas.
  • Si yo tuviera todo el tiempo del mundo escribiría un libro.
  • Si yo tuviera todo el tiempo del mundo vería a mis amigos cada día.

Este ejercicio de escritura emocional es un complemento del anterior “Alicia y la hora del té”, te servirá para combatir los pensamientos negativos. Si te centras en las maravillas que te ofrece la vida y que te gustan, no lo harás en las que no te gustan. Además, también aprenderás más cosas sobre ti.

Este ejercicio puedes hacerlo una vez al día, en ese caso escribe 3 o 4 frases; al final del año tendrás enumeradas más de 1000 cosas que te gustan o que te encantaría hacer. Si lo haces de manera semanal, intenta que la lista sea más larga: unas 20 frases aproximadamente.

Tanto el ejercicio de “Alicia y la hora del té” como el de “Si yo fuera millonario” los hago diariamente y por la mañana a primera hora. ¡Me ayudan a empezar la jornada más liviana y positiva! Encuentra tu hueco del día en el que estés más cómodo y escribe.

¿Qué te han parecido? ¿Los harás? La lista de ejercicios de escritura emocional es larguísima. Te iré enseñando más en los próximos artículos, para empezar, con estos dos es suficiente. Si tienes alguna sugerencia o te gustaría que profundizara más en alguna rama emocional, dímelo en comentarios. Y si te ha gustado este artículo ¡compártelo!

¿No eres una persona constante y llevar a cabo esta rutina te da pereza? No pasa nada, puedes conseguirlo, en el siguiente artículo te hablaré de una técnica infalible para trabajar la motivación. ¡Estate atento!