Seleccionar página

Si has llegado aquí es porque la escritura emocional ronda tu interés. Seguro que has oído que cualquier forma de arte puede ser terapéutica. Sí, cualquier actividad que te brinde placer y aleje tu mente de los problemas tiene un impacto positivo en tu salud mental.

Sin embargo, la escritura es un poderoso recurso terapéutico: te hace enfrentar tus problemas pero al mismo tiempo te brinda las habilidades para resolverlos; entre otros beneficios que verás más adelante.

¿En qué consiste exactamente la escritura emocional?

La escritura emocional consiste en hablarle a otra conciencia, al lector u otra parte del yo para llegar a saber quién eres realmente en el momento presente. Y esto con el objetivo del propio autoconocimiento, de resolver problemas y avanzar en la vida.

Escribir te ayuda a rastrear tus pensamientos y sentimientos que giran en tu cabeza sin orden ni concierto. Al plasmarlos en papel te conducen a ideas clave que puede que te resuelvan dudas o deshagan cualquier tipo de nudo emocional. Ya lo tiene localizado por tanto, ya sabes cómo enfrentarlo.

Estas ideas clave pueden ser del tipo: no quiero ir a esa fiesta; creo que me estoy enamorando de esta persona; ya no me apasiona mi trabajo; tengo miedo de esa situación.

Escribir también crea una conexión mente-cuerpo-espíritu. Cuando usas las manos para escribir o escribes algo directamente desde tu cerebro, estás creando una conexión poderosa entre tu experiencia interna y el movimiento de tu cuerpo en el mundo. Y lo mejor de todo, no tienes que ser escritor ni saber escribir, solo necesitas papel, boli y concentración.

Beneficios de la escritura emocional

Muchas personas tienen sentimientos de dolor, estrés, envidia, ansiedad, arrepentimiento, pero rara vez se detienen para encontrarles el sentido. Hacer eso es un proceso incómodo, por lo que prefieren pasar tiempo en su cabeza, y esto complica aún más las cosas.

Utilizar la escritura emocional para salir del bucle es un proceso fácil y cómodo. Además, tiene muchos beneficios, ¿cuáles?:

1. Es la forma de terapia más barata y de fácil acceso

Como vimos antes, solo necesitas un lugar tranquilo, papel y boli para practicar la escritura emocional. Es un momento ideal para pasar tiempo contigo mismo.

2. Te libera de cargas

Al descargar todos tus pensamientos en una hoja, tu mente se aligera y fluye un estado de ánimo más positivo. Es lo mismo que cuando anotas algo en un post-it, ya lo tienes a buen recaudo y dejas de preocuparte por ello.

3. Te brinda poder de análisis

Cuando usas la escritura como terapia, no solo escribes tus pensamientos y sentimientos, sino que también piensas profundamente en ellos y analizas las situaciones (pasadas ​​y presentes).

4. Adiós a los juicios

La escritura emocional brinda la libertad de expresarse sin ser juzgado. Es una oportunidad para sacar todo lo que tienes dentro para poder verlo y comprenderlo.

5. Mejora tu bienestar

La escritura como terapia, también conocida como terapia expresiva, puede ayudar a mejorar tu crecimiento personal y tu estado de ánimo con el tiempo.

La escritura emocional te ayudará a resolver tus problemas y suavizar tu dolor, y por eso, te empujará a querer superarlos. Mirarás la vida con un enfoque más positivo. Es hora de aceptar y avanzar; para abrazar experiencias positivas.

6. Promueve el autoconocimiento

Incluso hablando con tu mejor amigo, a veces omites tus pensamientos más profundos o no le cuentas todos los detalles de una situación. Por vergüenza o arrepentimiento, por pensar que nadie te entenderá; o porque no quieres molestar a otros con tus luchas.

Sin embargo, si mantienes las cosas encerradas dentro de ti mismo, nunca lograrás una comprensión completa del asunto; nunca te conocerás realmente.

7. Ayuda a controlar tus emociones

Escribir sobre tus emociones te pone en control total. Si antes las emociones te controlaban a ti, poniéndolas en papel, el poder ahora es tuyo. Escribir sobre qué te perturba o duele te ayudará a iluminarlo, a comprenderlo y, después de ese proceso, a lidiar con ello.

Escribir con sinceridad sobre tus sentimientos te ayudará a enfrentarlos de manera realista. ¿Cuántas veces has creado en tu mente una tormenta sobre una situación y luego, al hablar o escribir sobre ella, se volvió menos relevante, se desvaneció? A veces potenciamos nuestros problemas. Pero dándoles forma física, les otorgamos el valor que realmente tienen.

8. Optimiza tu disciplina

Es posible que estés familiarizado con el término dilación, muchos escritores lo usan para describir la pereza o procrastinación. Al asumir un compromiso con tu momento de escritura emocional, 10/15 minutos al día, crearás una rutina.

Tendrás la satisfacción de cumplir con tu tarea diaria, y tan pronto como percibas sus beneficios (según especialistas, escribiendo 10 minutos todos los días, sentirás los beneficios en menos de una semana), lo harás sin el sentido de la obligación. En un período a largo plazo, esta disciplina que adquiriste se reflejará también en otras áreas de tu vida.

Elegir la escritura como terapia te ayudará a vivir más feliz y suavizar tu sufrimiento emocional. Agarra tus armas, papel, bolígrafo o lápiz, y desnuda tu alma.

Ya has visto los beneficios de la escritura emocional. Si te he gustado este artículo, ¡compártelo o déjame un comentario!. Y si quieres saber cómo practicar la escritura emocional, no te pierdas mi próximo artículo. En él te hablaré de algunos ejercicios para que te sumerjas en esta práctica curativa. ¡Estate atento!