“El pasado es el reino del fragmento” José Saramago

Son los mismos ojos sonrientes acorralados por líneas irregulares los que excavan en las profundidades de mi pasado y desentierran mi calidez jovial.

Son las mismas manos tatuadas por los hijos de Cronos las que llenan el circo de mi memoria.

Son las mismas palabras, viejas también, que pasean por mis oídos y calientan con antorchas las entumecidas neuronas que exhalan halos de esperanza.

Son las mismas ganas, las que se reflejan en el mismo espejo, desportillado, añejo.

Es la ilusión de quererte en cada presente del futuro.

Aunque no te recuerde.

 

Carolina Itsaso